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No hay nada más importante en la vida del creyente que la adoración a Dios. Dice el Salmo 95:2 que lleguemos ante su presencia con alabanza. Dios habita en medio de la alabanza y la adoración de sus hijos. La alabanza y la adoración es un estilo de vida donde todos los aspectos de nuestra vida están rendidos al Señorío de Jesucristo. La verdadera adoración de un creyente se manifiesta en obediencia y reverencia a Dios para luego poder entrar en momentos íntimos y poderosos de adoración. Para entrar en una verdadera adoración hay que entender que Dios demanda de nosotros obediencia y compromiso con él. Pablo y Silas en Hechos 16:16-33 se encontraban en una cárcel romana a causa de un evento en el cual fueron fieles a Dios y las autoridades romanas les encarcelaron. Pablo y Silas estaban atados de pies y de manos en el último calabozo en aquella fría y oscura cárcel. Para Pablo y Silas la adoración no era solo un momento devocional, sino que era su estilo de vida. Estos eran hombres completamente entregados al Señor y entendían muy bien que en un momento difícil solo la adoración a Dios podría fortalecerles y ayudarles a atravesar aquel difícil momento. Cuando la adoración a Dios es nuestro estilo de vida entendemos que no importa la situación o los sentimientos que enfrentemos, en la alabanza y la adoración se encuentra nuestro lugar de refugio y de restauración. No podemos permitir que ninguna circunstancia temporera nos robe la adoración que nos llevará a ver una victoria permanente. Es la alabanza y la adoración a Dios la que rompe ligaduras, quita confusiones, cambia pensamientos destructivos y hace que el enemigo huya. En muchas ocasiones de la vida nos sentiremos como Pablo y Silas, encarcelados por diversas situaciones, pero si entendemos que la alabanza y la adoración abre las puertas de toda cárcel podremos levantarnos de todas nuestras tribulaciones en la victoria que ya Jesús nos entregó desde la Cruz del Calvario. Pablo y Silas adoraban al Cristo resucitado en medio de la oscuridad de aquella cárcel y esa adoración pura provocó que el poder de Dios se manifestará en aquella cárcel de tal manera que hasta el carcelero recibió salvación. No olvidemos que en medio de nuestras situaciones tenemos una nube de testigos que están viendo como nosotros como adoradores trabajamos nuestras situaciones. El mundo tiene que ver a los hijos de Dios en adoración aún cuando las circunstancias en la vida pueden ser difíciles. Eso es brillar en medio de las tinieblas y es el más grande testimonio que podemos darle a alguien que no conoce el poder y la salvación del Señor. Las circunstancias de la vida podrán levantarse, pero no pueden detener la adoración de un alma que es libre en Cristo. Es por eso qué en medio de cualquier situación la salida es levantar adoración a Dios. Cuando hemos entendido quien es Dios y la grande salvación que hemos obtenido por gracia le adoramos y le damos gracias en medio de cualquier circunstancia. Jesucristo es el único y verdadero Dios que está sentado en su trono, que ha vencido el pecado, la muerte, a Satanás y le entrega la victoria de la salvación a todo aquel que cree en él y su obra redentora. En medio de la adoración de Pablo y Silas se desató la gloria de Dios en aquella cárcel. No puedes detener tu alabanza porque por medio de ella se van a desatar milagros que no estaban en tu agenda, pero sí están en la agenda de Dios. Mientras adores al Dios vivo con tu obediencia y tu alabanza, en medio de circunstancias imposibles verás al Dios que no tiene límites moverse en tu vida pues Dios habita permanentemente en la alabanza de su pueblo. No importa como se llame la cárcel que estés enfrentando adora a Dios en medio de ella y verás como el poder del Espíritu Santo operará en ti consolándote, restaurándote, libertándote y levantándote a la victoria del Señor Jesucristo. Es tiempo de obedecer, es tiempo de adorar y es tiempo de ver la gloria de Dios.

A Way of Life....

There is nothing more important in the life of a believer than worship to God. Psalms 95:2 says that we come before him with praise and worship. God dwells in the midst of the praise and adoration of his children. Praise and worship is a lifestyle where all aspects of our lives are surrendered to the Lordship of Jesus Christ. The true adoration of a believer manifests itself in obedience and reverence to God to then be able to enter into intimate and powerful moments of worship. To enter into true worship, we must understand that God demands of us obedience and commitment to him. Paul and Silas in Acts 16:16-33 were in a Roman prison because of an event in which they were faithful to God and the Roman authorities imprisoned them. Paul and Silas were bound hand and foot in the last dungeon in that cold, dark jail. For Paul and Silas, worship was not just a devotional moment, it was their way of life. These were men completely dedicated to the Lord that understood very well that in a difficult moments only worship to God could strengthen them and help them get through that time. When worship to God is our lifestyle, we understand that no matter the situation or the feelings we face, in praise and adoration to God we will find our place of refuge and restoration. We cannot allow temporary circumstances to rob us of the worship that will lead us to see permanent victories of God in our life. It is praise and worship to God what breaks bondages, removes confusions, changes destructive thoughts and makes the enemy flee. On many occasions in life we ​​will feel like Paul and Silas, imprisoned in various situations, but if we understand that praise and adoration open the doors of all prisons, we will be able to rise from all our tribulations in the victory that Jesus already gave us from the Cross of Calvary. Paul and Silas worshipped the risen Christ in the midst of the darkness of that prison and that pure adoration caused the power of God to be manifested in that prison in such a way that even the jailer received salvation. Let us not forget that in the midst of our situations we have a cloud of witnesses who are watching how we as worshipers confront our situations. The world needs to see God's children in worship even when circumstances in life may be difficult. When we worship we are shining in the midst of darkness and it is the greatest testimony we can give to someone who does not know the power and salvation of the Lord. The circumstances of life may arise, but they cannot stop the worship of a soul that is free in Christ. That is why in the midst of any situation the way out is to raise worship to God. When we have understood who God is and the great salvation that we have obtained by grace, we adore and thank him in the midst of any circumstance. Jesus Christ is the only true God who is seated on his throne, who has defeated sin, death, Satan and gives the victory of salvation to everyone who believes in him and his redemptive work. In the midst of the worship of Paul and Silas, the glory of God was unleashed in that prison. You cannot stop your praise in the midst of your difficulties because through praise miracles will be unleashed in your life that were not on your agenda, but they are on God's agenda for your life. While you worship the living God with your obedience and your praise, in the midst of impossible circumstances you will see the God who has no limits move in your life because God abides permanently in the praise of his people. No matter what the prison you are facing is called, worship God in the midst of it and you will see how the power of the Holy Spirit will operate in you comforting you, restoring you, freeing you and raising you to the victory of Christ. It's time to obey, it's time to worship and it's time to see the glory of God.

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Actualizado: 14 sept 2022



Estamos llamados a permanecer cerca de Dios. Cuando hablamos de estar cerca de Dios estamos refiriéndonos a continuamente estar en su presencia y su voluntad. Estar en su presencia debe ser el estilo de vida de aquellos que hemos aceptado el señorío de Jesucristo en nuestras vidas. El estar en la presencia de Dios requiere de varios elementos espirituales que son partes de la vida del creyente. El primer elemento es que tenemos que tener nuestro tiempo íntimo de oración cada día. Como seres humanos tenemos luchas espirituales que se convierten en luchas emocionales que tenemos que llevar a la presencia de Dios a través de la oración diariamente. El tiempo de oración a solas es el tiempo donde hablamos asuntos con Dios que no hablaríamos tal vez en público. El tiempo de oración a solas es el tiempo de fortalecernos y restaurarnos a través del poder del Espíritu Santo que se manifiesta en nosotros en ese tiempo de oración a solas. Dice el Salmo 34:4 busqué a Jehová y él me oyó y me libró de todos mis temores. Hay que buscar la presencia, y el poder del Espíritu Santo y anhelar su obra en nosotros a través de la cercanía que la oración nos provee a Dios. El segundo elemento importante para estar cerca de la presencia de Dios es la vida congregacional. El congregarse es un diseño espiritual de Dios para que todos los creyentes estemos unidos en el Espíritu Santo, trabajando para establecer el Reino de Dios, salvar almas y fortalecernos y motivarnos los unos a los otros a las buenas obras que agradan a Dios. La iglesia de Cristo comenzó con el derramamiento del Espíritu Santo en la fiesta de Pentecostés. Cada creyente será conectado por el Espíritu Santo al cuerpo de Cristo que es su iglesia sobre la faz de la tierra. Todo lo que la Iglesia de Cristo hace está diseñado por Dios para mantener a los hijos de Dios fuertes, unidos, ministrados y llenos de la presencia del Señor. Dice el Salmo 133:1 mirad cuán bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía porque allí envía Jehová bendición y vida eterna. El Espíritu Santo pondrá en nosotros el anhelo de orar y de congregarnos. Mantén en mente que la carne siempre se opone a que oremos y nos congreguemos, pero ya no vivimos en la carne sino en el Espíritu de Dios. Dice Romanos 8:9 que ya no vivimos en la carne sino en el Espíritu si es que el Espíritu de Cristo mora en nosotros. Para estar cerca de Dios y llenos de su presencia necesitamos tiempo a solas con Dios y tiempo para congregarnos y ser parte del cuerpo de Cristo que es su iglesia. Dios anhela que sus hijos sean restaurados, fortalecidos, llenos de su Espíritu y capaces de ser de bendición a otros. Tenemos que cuidarnos de todas las cosas que en este mundo nos quieren alejar de la vida de oración y de la vida congregacional. Si mantenemos una vida saludable de oración y de congregarnos siempre estaremos fortalecidos en Dios para enfrentar las situaciones que en esta tierra tendremos que vivir sin permitir que nada nos aleje de Dios Si estamos llenos de su presencia y estamos cerca del Señor por medio de la oración y la vida congregacional nada nos podrá apartar del amor De Cristo que es en Cristo Jesús Señor nuestro como lo declara Romanos capítulo 8:35-39. El tercer elemento importante qué tiene que estar en el alma del creyente es permanecer firmemente en la perfecta voluntad de Dios. Dice Romanos 12:2 no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. En la perfecta voluntad de Dios se encuentran los cuidados de Dios para todas las áreas de nuestra vida. Tenemos que cuidarnos porque el enemigo de las almas tiene estrategias para entretenernos, alejarnos de la voluntad de Dios y luego destruir. Mientras estamos en obediencia al plan de Dios el enemigo no podrá tocar nuestra vida, puede intentar, pero solo podrá hacerlo si nos salimos de la perfecta voluntad de Dios. Es importante para permanecer en la presencia de Dios que nos mantengamos en su plan perfecto. La oración y nuestra vida congregacional siempre nos ayudará a mantenernos dentro de lo que es la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas. La oración, el congregarnos, y la voluntad de Dios en nuestras vidas son los elementos más importantes que tenemos que tener presentes en nuestra vida espiritual para mantenernos cerca del señor. Mantente cerca de aquel que ama tu alma, su nombre es Jesús y el posee el plan para nuestras vidas que es perfecto y algún día le veremos cara a cara. Ora, congrégate y mantente dentro de la perfecta voluntad de Dios.






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Actualizado: 14 sept 2022


A diario en nuestra mente se manifiestan diferentes pensamientos. Los pensamientos son definidos cómo una idea u opinión que se manifiesta a través del proceso de pensamiento. Los pensamientos son semillas que crecerán raíces en nuestra forma de hablar, en nuestro carácter, nuestras decisiones y nuestra vida de adoración. Los pensamientos que permitimos que crezcan raíces en nuestra mente tendrán un efecto directo en nuestra relación Con Dios y con el prójimo. Los pensamientos negativos son cadenas que se van formando en el sistema de pensamiento de las personas llevándolos a formas de pensar lejos de la palabra del señor y por consecuencia a conductas auto destructivas. Los malos pensamientos tienen dos fuentes que son las siguientes, nuestra carne o humanidad caída y de espíritus malignos que envían malos pensamientos que producen malos frutos. para amar a Dios y servirle es necesario que nuestro sistema de pensamiento sea transformado por la Palabra del Señor en el poder del Espíritu Santo. No es posible servirle a Dios con una mente formada por el pecado y por el mundo. La mente formada por el pecado y por el mundo es una mente que es gobernada por un sistema de pensamiento que es enemigo de Dios. 1 Corintios 2:16 dice que nosotros tenemos ahora la mente de Cristo. Esto significa que nuestra mente ya no es gobernada por nuestra naturaleza caída sí no que ahora nuestros pensamientos deben ser dirigidos por el Espíritu de Dios. Cuando decimos que nuestra mente ahora es dirigida por el Espíritu Santo estamos diciendo que tenemos el discernimiento necesario para detectar todo pensamiento que es contrario a Dios en nuestra mente y a tiempo rechazarlo y echarlo fuera antes de que crezca raíces en nosotros. Ahora que tenemos la mente de Cristo podemos mantener un corazón limpio que agrade adiós. La puerta a nuestra alma es nuestra mente. En Mateo 5:8 Jesús dijo que los de limpio corazón verán a Dios. Guardando tu mente estás guardando tú corazón. Para tener paz en nuestra alma es necesario cuidar nuestra forma de pensar. Isaías 26:3 dice que Dios guardará en completa paz aquel cuyo pensamiento en Dios persevera. ¿En qué pensamientos persevera tu mente? Dios desea que tu mente persevere completamente en él. No podemos controlar los pensamientos que ataquen nuestra mente, pero ahora si podemos rechazar los malos pensamientos a través del conocimiento de la Palabra y el poder del Espíritu Santo que está en nosotros. Nuestra forma de pensar y los pensamientos que permitimos que crezcan raíces en nosotros afectarán todas las áreas de nuestra vida negativa o positivamente. Efesios 4:23 dice que nos renovemos en el espíritu de nuestra mente y nos vistamos de nuevo hombre. Es necesario que nosotros decidamos renovar nuestra mente diariamente para que nuestra vida cotidiana y espiritual sea una vida en comunión con Dios bajo la bendición y la salvación del Señor. Para estar en comunión con Dios y con otros tenemos que tener la mente de Cristo. Para cuidar nuestra salvación y mantener un estilo de vida que agrade a Dios tenemos que cuidar nuestra mente. ¿Qué sistema de pensamiento gobierna tu mente? ¿El sistema de pensamiento del Reino de Dios o el sistema de pensamiento de este mundo caído? Toma hoy la decisión de poner tus pensamientos en el Señor y su Palabra y entonces verás como Dios transformará todas las áreas de tu vida. Donde no ha habido cambios de liberación y transformación es porque no ha habido un cambio de pensamiento. Cambiando tu forma de pensar y los pensamientos que te gobiernan cambiarás por completo tu forma de vivir, tu relación con otros y tu relación con Dios. Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece Filipenses 4:13.




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